Las consecuencias de la fiebre

Los cambios mayores en las temperaturas afectan principalmente a pacientes crónicos y ancianos. En pacientes crónicos es probable que aumenten los síntomas, por lo que aquellos con artritis reumatoide sentirán dolor más fuerte y aquellos con asma tendrán mayores problemas respiratorios. En caso de cambios [...]
En pacientes crónicos es probable que aumenten los síntomas, por lo que aquellos con artritis reumatoide sentirán dolor más fuerte y aquellos con asma tendrán mayores problemas respiratorios.
En caso de cambios inesperados en el tiempo, los pacientes cardíacos deben ser especialmente cuidadosos.
Debido a la repentina caída de la temperatura de las personas con problemas de presión y corazón, no deben estar expuestos al esfuerzo excesivo o al trabajo físico duro y siempre deben recibir terapia.
En caso de cambios repentinos de temperatura, el número de ataques cardíacos agudos también aumenta. Tampoco son los que sufren de migrañas frecuentes y dolores de cabeza y diabetes.
A medida que la temperatura disminuye, la sangre se vuelve más gruesa y es más difícil monitorear los cambios en los niveles de azúcar en la sangre. Sentimientos mixtos, mareos, dolores de cabeza, fatiga y debilidad general están acompañados por cambios inesperados en el tiempo.
Los expertos especulan que la razón de esto es un largo tiempo pasado en ambientes cerrados, por lo que la capacidad de aclimatar el cuerpo ha disminuido.












