Los daños causados por las bebidas gaseosas

Lleno de azúcar y cero nutrientes, los refrescos son uno de los alimentos que debes renunciar, especialmente los niños. Varios estudios han demostrado que tales bebidas tienen efectos muy perjudiciales en su salud. Aquí hay algunas razones por las que los pequeños no deben [...]
Varios estudios han demostrado que tales bebidas tienen efectos muy perjudiciales en su salud. Aquí hay algunas razones por las que los jóvenes no deben beberlos:
• No hay valor de alimentación: Las bebidas gaseosas no proporcionan ningún nutriente necesario para el cuerpo. Proporcionan sólo algunas calorías huecas que apagan el apetito. Al consumir refrescos, los niños tienen menos apetito por comer otros alimentos saludables, ricos en vitaminas, minerales, calcio, magnesio y otros, nutrientes que son vitales para su crecimiento y desarrollo.
• Devuelven los huesos de los niños: Las bebidas gaseosas dañan los huesos del niño porque entrenan el calcio, que es muy necesario para el desarrollo y crecimiento de los huesos. Estas bebidas son ricas en fósforo, lo que impide que el calcio pase a los huesos.
• Pueden llevar a la diabetes como niño: Los bebedores artificiales pueden causar intolerancia a la glucosa, que puede ser un signo temprano de síndrome metabólico y diabetes tipo 2. Lo más aterrador es que incluso si reducen el consumo de estas bebidas, el riesgo no disminuye. Una lata de soda al día puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en un 22%.












