James Carroll, el doctor héroe.

El médico del Ejército Americano James Carroll, el 27 de agosto de 1900, en La Habana, Cuba, permitió a un mosquito infectado alimentarse de su sangre en un esfuerzo por aislar el portador de la transmisión de la fiebre amarilla. Carroll se enfermó gravemente con fiebre amarilla, ayudando así a su colega, el patólogo de [...]
Carroll estaba gravemente enfermo por la fiebre amarilla, ayudando así a su colega, patólogo militar Walter Reed, demostrar que los mosquitos transmiten la enfermedad a menudo mortal de la fiebre amarilla.
Antes de este descubrimiento, las plagas de fiebre amarilla eran comunes en el sur americano y otras regiones tropicales y subtropicales de todo el mundo.
La teoría de la transmisión de Mosquito desarrollada por Walter Reed y sus miembros del grupo James Carroll, médico cubano, C.J. Finlay y el Secretario de Salud de EE.UU. W.C. Gorgas, el primer intento de erradicar los mosquitos y las medidas higieno-sanitarias, abrió el camino para controlar la enfermedad en Cuba.
Medio siglo después, en 1951, el microbiólogo estadounidense Max Thiiler fue honrado con el Premio Nobel de Medicina, sus estudios sobre la fiebre amarilla, y finalmente por desarrollar una vacuna contra esta enfermedad humana.











