¿Por qué aumentan los ataques contra los monumentos y monumentos de la guerra?

Kosovo se enfrenta a un fenómeno inquietante que ha estado repitiendo durante años, el daño y el vandalismo de los monumentos de los mártires. Estos actos no son sólo ataques contra objetos memoriales, sino que afectan el respeto por los caídos y los valores que este país está construido, escribe Periscope.
En varios municipios del país se han registrado numerosos casos de rotura de placas conmemorativas y daños a los busters.
La torre fue dañada en el complejo Mertoral efectuadax0 títuloZahir Pajaziti cumplió con 1 título, uno de los lugares más simbólicos de la resistencia del Ejército de Liberación de Kosovo, mientras que la policía ha iniciado investigaciones sobre la identificación del autor.
Complejo conmemorativo de Orlan, inicia investigaciones
El monumento también fue dañado El KLA en Kacanic, el caso por el que la Organización de Veteranos de Guerra pidió la luz blanca de los autores y su ser llevado a la justicia.
Eventos similares se han registrado en Has, donde el memorial de los mártires y en Istog fue dañado, donde los vándalos dañaron el memorial del Testigo de la Nación Arif Hyseyan.
Aunque los motivos de tales acciones pueden ser diferentes, puede decirse que el lenguaje de odio que se ha creado durante muchos años, incluyendo declaraciones escandalosas de los expositores gubernamentales, ha llevado al uso de tal lenguaje en las redes sociales, así como a través de acciones que dañan estos monumentos.
Cualquier ataque a un monumento es un ataque a la memoria histórica y el respeto a los que han sacrificado sus vidas por la libertad del país.
Amigos del patrimonio cultural y representantes de organizaciones libres de guerra han planteado reiteradamente la alarma de que estos casos no deben tratarse como incidentes aislados.
Su repetición en varios municipios nos dice la grave situación en la que nos encontramos como sociedad. Y esto debería tener enfoques institucionales más serios, tanto en materia de prevención como de castigo del autor.
Los expertos en seguridad estiman que algunos de estos casos pueden prevenirse aumentando la vigilancia por cámaras, iluminación de espacios públicos, patrullas policiales más frecuentes y respuesta rápida a cualquier acto de vandalismo.
Igualmente importante sigue siendo la educación de las nuevas generaciones para la importancia de los monumentos y su papel en la preservación de la memoria histórica.
Si este fenómeno continúa repitiendo, el peligro no se limita al daño de piedras o bronce. El respeto a la historia, el sacrificio de las generaciones y la identidad colectiva de una sociedad está en juego. /Periscopio.











