Cómo romper una relación que sufre

No nos sentimos bien en compañía de un pariente, un amigo o un colega de trabajo, pero no somos capaces de romper esta relación. ¿Por qué es difícil terminar que ya no nos agrada? ¿Cuáles son las razones que pueden dificultar una relación? Todos los tipos de lazos requieren uno [...]
¿Cuáles son las razones que pueden dificultar una relación?
Todo tipo de lazos requieren una tensión, una voluntad para poner a disposición del otro, todos aceptamos la idea de que aunque hay cambios, siempre hay diferencias entre nosotros y otros. O pedimos cancelar esta distancia, queriendo al otro antes de que sea el que amamos.
Es difícil aceptar que no es quien queremos. Y justo cuando esta ilusión cae, una relación comienza a ser difícil.
¿Quién causa esta ilusión?
En una conexión, los mecanismos tienden a establecerse cada uno. Utilizados siempre con inconsciencia estos mecanismos representan complejos que tenemos dentro de nosotros y que nos ayudan a crear diferencias. Así que proyectamos lo siguiente que queremos ser. Por ejemplo, nos caracterizamos por algunos de los buenos rasgos que nos complace tener y que queremos usar, independientemente de su reacción.
Lo mismo puede suceder para algo que no es positivo para nosotros y que queremos transmitir a la otra persona que nos ama. En este caso sólo podemos sufrir porque intentamos actuar en alguien más y cambiar su carácter. Por ejemplo, una madre que carece de cuidado infantil puede llegar a ser hiperprotectora porque trata de darle todo a su hijo, incluso lo que no necesita, sólo porque la ha faltado.
¿Cuál es el efecto de una relación problemática en la imagen que tenemos para nosotros mismos?
El problema de la autoestima es un término conflictivo. Cuando ella no es muy amable con nosotros, tenemos la impresión de que no valemos nada, y cuando somos valorados en una relación, estamos convencidos de que somos más que <x0 confianzathan el otro está en la forma equivocada. O la persona no está compuesta de un solo bloque, y es bueno ser consciente al principio de la durabilidad del funcionamiento de una relación. Esto no nos permite ser ciegos ni estar en la posición de la víctima eterna. Eso significa que ni yo ni el otro es perfecto ni nada es nada. Todo es un componente de la relación.
Si las emociones evolucionan o cambian, no significa que nos culpamos a nosotros mismos o a otros, aunque ciertos aspectos son insoportables.
¿Qué nos impide salir?
En primer lugar, no entendemos por qué se ha vuelto difícil. Nos impide entender los beneficios de segundos que esta relación nos trae y otras cosas que descuidamos. Puede ser difícil escapar de una relación y buscar un deseo: Sentimos que estamos en peligro de quedarnos solos, estamos plagados por la idea de abandonar, y tememos que si seguimos nuestro deseo, podamos ser castigados. /Telegrafía/










