Estudio: La anorexia puede conducir a cambios dramáticos en la estructura cerebral

La anorexia es un trastorno alimenticio peligroso y potencialmente mortal que tiene un efecto tremendo en el cuerpo. Un nuevo estudio también destaca el impacto que la falta de alimentos adecuados puede tener en el cerebro. Basado en un total de 1.648 escáneres cerebrales femeninos (685 con anorexia), recogidos por 22 [...]
La anorexia es un trastorno alimenticio peligroso y potencialmente mortal que tiene un efecto tremendo en el cuerpo.
Un nuevo estudio también destaca el impacto que la falta de alimentos adecuados puede tener en el cerebro.
Basado en un total de 1.648 escáneres cerebrales femeninos (685 con anorexi), recogidos de 22 países diferentes, los investigadores encontraron una disminución del grosor de la corteza, volúmenes subcóticos y la superficie de la corteza en personas con anorexia. Básicamente, el cerebro, de alguna manera.
En cuanto al tamaño de la muestra, el estudio muestra lo importante que es abordar la situación lo antes posible en su desarrollo.
Para este estudio, hemos estado trabajando intensamente durante varios años con equipos de investigación en todo el mundo. La capacidad de combinar miles de resultados de escaneo cerebral por personas con anorexia nos ha permitido estudiar los cambios que pueden caracterizar este trastorno con mucho más detalle.
Aunque los científicos no están seguros de lo que causa la anorexia, sabemos mucho más sobre sus efectos. Millones de personas en todo el mundo están afectadas. Es una causa importante de muerte relacionada con problemas de salud mental.
A medida que lleguen más datos de estudios futuros, los científicos podrán comprender mejor qué causa exactamente esta disminución del volumen cerebral en personas con anorexia y algunos de los mecanismos neurológicos detrás de ella.
En la actualidad, está claro que el tratamiento más rápido es requerido y ofrecido, mejor. Las mismas técnicas utilizadas aquí también se pueden utilizar para medir la eficacia del tratamiento para el daño cerebral, escribe Science Alert.










