El fin de la pandemia cambiará nuestras prioridades individuales

Cuando la epidemia termine, no hay ninguna excepción a la posibilidad de aquellos que no volverán a sus vidas anteriores. La conciencia de la fragilidad de la vida motivará a hombres y mujeres a establecer nuevas prioridades. Mejorarán la diferencia entre lo que es importante y [...]
Cuando la epidemia termine, no hay ninguna excepción a la posibilidad de aquellos que no volverán a sus vidas anteriores. La conciencia de la fragilidad de la vida motivará a hombres y mujeres a establecer nuevas prioridades.
Mejorarán la diferencia entre lo que es importante y lo que es inútil. Entenderlo en el tiempo es la fuente más preciosa. Alguien, si es posible, dejará un trabajo que ha estado matando y aplastando durante años. Alguien decidirá salir de la familia, despedirse de su cónyuge o pareja.
Habrá quienes creen en Dios y aquellos que dejan de creer en él. Habrá quienes, por primera vez, se preguntarán sobre las decisiones tomadas, la renuncia, los compromisos. Por el amor que no se atrevió a amar. Sobre la vida no podía vivir.










