La verdadera razón por la que mucha gente come sus uñas

Las uñas crujientes son un acto generalizado entre niños y adolescentes. El término técnico para el que la acción se describe como onicofagia y se refiere no sólo a la estética sino también a la higiene oral. Según psicólogos, los niños que comen uñas lo hacen para hacer frente al estrés. Podría ser de [...]
Las uñas crujientes son un acto generalizado entre niños y adolescentes.
El término técnico para el que la acción se describe como onicofagia y se refiere no sólo a la estética sino también a la higiene oral.
Según psicólogos, los niños que comen uñas lo hacen para hacer frente al estrés. Podría ser una de las lecciones, una película aterradora, enseñar o varias situaciones de tensión, o incluso porque vieron a alguien creciendo en una familia haciendo algo así.
En lo que respecta a los adultos, las razones son diferentes, en las que los estudios muestran que las personas que comen sus uñas son perfeccionistas y tienen grandes expectativas.
También se ha encontrado que tal acto es heredado y que un padre que come sus uñas es propenso a hacerlo.
Pero cómo una costumbre puede ser renunciada. Tanto adultos como niños, el castigo no sirve para combatir el problema, ni la manicura de buen gusto.
Todo se trata de luchar nosotros mismos, donde debe haber voluntad y conciencia para no repetirlo.










