700 mil menores son adictos al juego

Un estudio realizado en Italia eleva la alarma por la amenaza de los menores de los juegos del destino. Los escolares, la mayoría de los chicos están practicando apuestas deportivas y lotería. La edad de comenzar la suerte es un factor de riesgo importante. Datos de estudio epidemiológico sobre los juegos de fortuna publicados por [...]
Un estudio realizado en Italia eleva la alarma por la amenaza de los menores de los juegos del destino. Los escolares, la mayoría de los chicos están practicando apuestas deportivas y lotería. La edad de comenzar la suerte es un factor de riesgo importante.
Los datos de estudio epidemiológico para los juegos de fortuna publicados por el Super Institute of Health, en colaboración con <x0 confianzaExplore efectuadox1⁄4 indicó que los niños comienzan a jugar a los 9 años. El porcentaje de los que comenzaron a jugar entre las edades de 9 y 12 años está creciendo, arriesgándolos a convertirse en jugadores con problemas. La curiosidad y el entretenimiento siguen siendo los principales motivos que los hacen jugar.
Aunque estos juegos están prohibidos para menores, ha dado lugar a cerca de 700 mil jóvenes entre 14 y 17 años que han jugado al menos una vez el año pasado. De estos, casi 70 mil son jugadores problemáticos.
El estudio reveló que 18 millones de italianos adultos (uno de cada tres) han jugado al menos una vez con el juego del año pasado. De estos más de 13 millones de personas juegan <x0 títulosocialally realizadox1⁄4], dos millones tienen un perfil de bajo riesgo, un millón y 400 mil personas representan un riesgo moderado, mientras que uno y medio millones son jugadores problemáticos.
Los datos mostraron que más de 3 millones de personas mayores de 65 años, tanto hombres como mujeres, juegan. De estos, el 2 por ciento son jugadores problemáticos. Prefiere loterías y juegan principalmente en bandejas o en bares.
Es el mayor estudio realizado en Italia, dice Walter Riccard, presidente del Instituto de Salud. El estudio mostró que este fenómeno se ha extendido al sur y a las islas de Italia.












