Primera caída de la población de Kosovo y Albania

Alerta roja para la población de Kosovo y Albania. Las dos naciones albanesas se enfrentan a una ola de evacuaciones, que están reduciendo las poblaciones locales año tras año. El crecimiento demográfico se ha visto desde hace mucho tiempo como un signo de prosperidad, pero el mundo se enfrenta a una nueva tendencia: el declive demográfico. Según datos del Banco Mundial, [...]
Alerta roja para la población de Kosovo y Albania. Las dos naciones albanesas se enfrentan a una ola de evacuaciones, que están reduciendo las poblaciones locales año tras año.
El crecimiento demográfico se ha visto desde hace mucho tiempo como un signo de prosperidad, pero el mundo se enfrenta a una nueva tendencia: el declive demográfico. Según datos del Banco Mundial, procesados por el Capitalista Visual, 42 países y territorios ya están en contracciones, algo más rápido que otros.
Los datos se basan en la medición de las tasas anuales de crecimiento demográfico para 2024. Cabe señalar que la población mundial en su conjunto sigue creciendo por un promedio de 1%.
Europa oriental conduce a la caída de la población
Una parte importante de los países en proceso de reducción se encuentran en Europa oriental, donde Kosovo, Moldova y Macedonia septentrional marcan los descensos más pronunciados. Una de las razones principales de esta tendencia es la inmigración, dejando que el país de origen se mueva hacia otro. Europa oriental ha experimentado altos niveles de migración en las últimas décadas debido a la brecha salarial con Europa occidental, así como la integración de la UE, que ha creado formas legítimas para el movimiento de la fuerza laboral.
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Otra tendencia interesante es la inclusión de grandes economías como Alemania, Japón, China e Italia. Si bien sus descensos son más moderados, el gran tamaño de estos países significa que este cambio demográfico puede tener consecuencias globales generalizadas.
Los gobiernos están adoptando medidas para promover las tasas de fecundidad, pero todavía es pronto para evaluar su eficiencia.
En el Japón, por ejemplo, el Gobierno ha establecido el Organismo para la Infancia y la Familia, un nuevo órgano administrativo que supervisa cuestiones como el bienestar de los niños y el acceso a los nidos. Mientras tanto, se ha introducido anualmente en China una subvención nacional de 3.600 juans (unos 500 dólares EE.UU.) para cada niño menor de tres años.













