22 años después de romper la frontera con Kosovo

La Batalla de Kostare el 9 de abril de 1999, dentro de la operación "Seguido" fue uno de los más sangrientos y heroicos de la guerra del Ejército de Liberación de Kosovo. Romper la frontera entre Kosovo y Albania marcó no sólo una victoria moral para el KLA, sino que abrió el camino para el suministro y el apoyo de armas [...]
Romper la frontera entre Kosovo y Albania marcó no sólo una victoria moral para el KLA, sino que abrió el camino para el suministro de armas y el apoyo logístico a muchas zonas de guerra en el interior de Kosovo.
Los esfuerzos por llegar a un acuerdo para que las fuerzas serbias se retiren del territorio de Kosovo han resultado sin éxito. Mientras tanto, después de que Rambouille se formó el Gobierno Provisional de Kosovo y los límites militares y paramilitares serbios habían sido atacados por fuerzas de la alianza norteatlántica de la OTAN.
El discurso estratégico de la batalla de Kostare fue de particular importancia no sólo para obtener y limpiar la frontera sino también para crear un fondo sostenible para el apoyo y las operaciones logísticas, asistencia médica, etc.
Romper la frontera en Kostunica no sólo marcó una gran victoria moral, sino que prácticamente permitió el suministro de armas y municiones.
La eliminación de la frontera entre Kosovo y Albania también tiene importancia jurídica en el derecho internacional. No podía ayudar a contener el control de las fuerzas serbias sobre el territorio que dividía entre una sola nación, erosionó la influencia estatal violenta y supuesta integridad territorial.
La batalla de Kostare sigue siendo una de las confrontaciones exitosas de las fuerzas del KLA no sólo por el equilibrio de los muertos por el lado enemigo, sino también por el efecto que este éxito tuvo en el fortalecimiento de la confianza de la población en el NLA y sus aliados. Esta batalla se convirtió en el motivo para agregar las filas de voluntarios que se unen al KLA en el frente.
El triunfo de los combatientes de todo Kosovo, unidos en la Brigada 138, que fue el Comandante Agim Ramadani, llevó al muro casi centenario situado entre Kosovo y Albania a colapsar.
La batalla de Kostare fue uno de los vínculos más poderosos de la cadena inconsistente de la historia nacional, y como tal siempre será recordado entre albaneses.











