La cobertura del Estadio Nacional, un hotel comercial y un campo de fútbol

Después de 3 años de espera, los albaneses verán partidos de fútbol en el nuevo estadio nacional. Pero están para una sorpresa desagradable: un estadio escolar que no se parece a nadie más en el mundo. La transparencia como metamorfosis deportiva sucia ha comenzado a cruzar los 50 millones [...]
Después de 3 años de espera, los albaneses verán partidos de fútbol en el nuevo estadio nacional.
Pero están para una sorpresa desagradable: un estadio escolar que no se parece a nadie más en el mundo.
Transparencia como deporte sucio
Metamorfoza tiene sus comienzos en cruzar la tierra del estadio por valor de 50m euros (75%) a la Federación albanesa de Fútbol y (25%) al Ministerio de Economía. En 2011 se realizó el cruce a condición de que no fuera desmontado para fines no deportivos. Cinco años más tarde esto ya no era una condición del gobierno.
A principios de 2016 la compañía Alb-Star presentó al ganador de la licitación sin competencia para el diseño y construcción del nuevo estadio. Alb-Star fue el único que pidió el estadio de la torre diseñado por el arquitecto favorito del Primer Ministro Marko Casamont. No hubo consulta con los ciudadanos, aunque se trataba del Estadio Nacional.
No había transparencia sobre el proyecto de torre: costo, fondos, cómo se dividiría la propiedad, cómo la empresa privada podría permitir invertir.
Tres años después. Todavía nada se sabe acerca de: el costo final, la cantidad de fondos utilizados, cuánto fueron asegurados, cuánto es el tamaño de la propiedad pública y privada.













