La corrupción desestima a los condenados en el Tribunal Constitucional

Un condenado de primer grado abandona el Tribunal Constitucional con funcionarios condenados. Pero nadie puede castigarlo. El secretario de este tribunal - general, Milot Vokshi, que había sido sentenciado a seis meses de prisión por el Tribunal Constitucional en Pristina por acusaciones de mal uso [...]
Un condenado de primer grado abandona el Tribunal Constitucional con funcionarios condenados. Pero nadie puede castigarlo.
El secretario general de este tribunal, Milot Vokshi, quien durante casi dos años había sido sentenciado a seis meses de prisión por el Tribunal Constitucional de Pristina, acusado de mal uso de la oficina oficial en relación con el delito en el ejercicio de la actividad económica, que cae en actos criminales relacionados con la corrupción.
Desde entonces no ha sido suspendido. Más bien, se ha reelegido a la misma tarea, aunque la carga es pesada en ella y el caso no ha tomado una forma firme.
Bajo la acusación misma, el pasado viernes Vokshi ha reducido la relación de trabajo de Haif Veliu, director de la Unidad de Adquisiciones en Constitucionalidad. This is after the Court of Appeals has sentenced him to an effective year in prison for criminally tramping in office.












