Los médicos se niegan a tratarla, el policía amamanta a su hijo

Celeste Ayala tiene pecho - alimenta al niño en un estado pobre e inmundo que fue enviado a un hospital en Buenos Aires, Argentina, cuando estaba de servicio. Hasta que el niño lloró duro, los médicos no lo trataron ni lo controlaron porque estaban ocupados con [...]
Mientras el niño lloraba fuertemente, los médicos no lo trataban ni lo controlaban porque estaban ocupados con el compromiso, el policía le pidió que lo amamantara, que transmitiera el telegrama.
Al dar permiso, Ayala enfermó al niño hambriento que llevaba los dedos en la boca y comenzó a mamarse - alimentando, un poco de acercamiento más tarde, el niño se calmó y comenzó a dormir.

El personal del hospital llamó a su inmundo, mientras que ella la besó y empezó a alimentar a su fieltro, escribió a su colega Marcos Heredia, quien distribuyó la imagen en línea.
Se sabe que es el hermano más joven de seis, una madre soltera, que vive sola bajo circunstancias difíciles, sin conocer otras circunstancias.













