Política exterior para Erdogan camino inalcanzable

Cuando el presidente de Turquía, Recep Tayip Erdogan, pidió elecciones electorales este mes, había citado la política exterior como su principal preocupación. Millones de turcos irán a las urnas el 24 de junio para transformar el país de un sistema parlamentario a ese presidencial. ■x0 títulos en Siria y [...]
Millones de turcos irán a las urnas el 24 de junio para transformar el país de un sistema parlamentario a ese presidencial.
Los desarrollos en Siria y en otros lugares han hecho que sea urgente entrar en el nuevo sistema ejecutivo para tomar medidas para el futuro de nuestro país de una manera más fuerte garantizadox1, Erdogan dijo a los periodistas en Ankara el mes pasado.
El voto terminará la fase actual de transición entre los dos sistemas y facilitará el poder de masas en manos del nuevo presidente.
Erdogan, que se proyecta ganar, ha dejado muy claro su deseo de pasar de un sistema parlamentario a ese sistema presidencial, informa <x0 títuloAlzeera consignax1 título, el Periscope emitido.
Junto con el partido gobernante AK, argumenta que un nuevo modelo, similar a una presidencia ejecutiva estadounidense o francesa, permitirá tomar decisiones fuertes.
Se espera que una serie de cuestiones recusen a la nueva dirección de Erdogan como: la amenaza de seguridad del grupo armado kurdo; el choque de intereses con los Estados Unidos en el norte de Siria; la extradición de Fetullah Gulen; la propuesta de Turquía de unirse a la Unión Europea; la influencia de Irán en la región; el conflicto sin resolver en Chipre; y sus relaciones con Egipto, Israel, Libia y Yemen.
El caso actual de Turquía con su vecino sur contrasta fuertemente con sus relaciones hace apenas una década.
Tras su establecimiento en el poder en 2002, el Partido AK creó una política exterior con problemas con los países vecinos.
Fatma Benli, diputado de Estambul con el Partido AK, dice que Turquía fue uno de los primeros 128 países en rechazar la decisión de Estados Unidos de trasladar su embajada de Tel Aviv a Jerusalén.
Los opositores de Erdogan lo acusan de perseguir una política impulsada por la ideología y expansionista con ambiciones para dirigir a Turquía, que fue una vez sede de un imperio islámico, para convertirse en un poder musulmán. /Periscopi/











