El imam acusado de difundir el odio deja la culpa de los traductores

La semana pasada, el caso del imam libio Abu Ramadan, culpado por propagar el odio contra los incrédulos hechosx1 confidenciales y por el uso injusto del sistema social de Suiza. Él, según la muestra יx2 confianzaRundschau hizox3 confianza de la televisión SRF y según el periódico нx4 confianzaTages Anzeeger interpretadox5 confianza, en sus sermones en una mezquita en [...]
La semana pasada, el caso del imam libio Abu Ramadan, culpado por propagar el odio contra los incrédulos hechosx1 confidenciales y por el uso injusto del sistema social de Suiza.
De acuerdo con el programa de televisión SRF, dijo: "Rundschau cumplió" y según el periódico "Tex2 confianzaTages Anzeeger cumplióx3 confianza, en sus sermones en una mezquita de Biel/Bienne había propagado la violencia contra aquellos que no son musulmanes. Al mismo tiempo, este imam ha utilizado cerca de 600 mil francos de ayuda social en Suiza, emitido albinfo.ch. Durante veinte años vivió aquí. Nunca ha trabajado, ni ha aprendido ninguno de los idiomas del país.
After the publication in the media mentioned, it was found that the State Secretariat for Migration had stripped him of the status of asylum that imam had acquired as persecuted by Libya a few weeks earlier.
Mientras tanto, Abu Ramadan ha proporcionado una entrevista para el periódico ierex0 títulos Anzeeger cumplióx1 título, en el que niega todos los cargos. Como lo más obvio de las respuestas que ha dado en la entrevista es que <x2 confianzafare tiene el traductor asignadox3 confianza. Este último, según él, ha distorsionado deliberadamente su predicación, deseando presentar al imam como un hombre de odio, transmite albinfo.ch. Imam admite que durante su estancia en Suiza, nunca trabajó, ya sea porque vivió a expensas del estado, pero dice que tenía razón. ▪x4 El Estado no ha obtenido un trabajo, ni ha financiado sus estudios realizadosx5 título.
Y debido a no aprender el idioma, la responsabilidad reside en el Estado, ya que no ha proporcionado la realización de los cursos respectivos.
Un punto delicado en el caso de Imam es su viaje alrededor de diez veces a Libia como visitante, a pesar de que había huido como perseguido precisamente por el régimen allí. No sabía que no tenía el derecho de ir. Era su razonamiento.
Pero la eventual repatriación en Libia o en algún otro estado árabe parece imposible, en riesgo de vida. Por otro lado, ha sido al menos diez veces como compañero profesional de grupos de viajes a la Meca, el santuario musulmán. Para estos viajes, dice que no fue pagado por nadie pero sólo cubierto por los viajes y estancia en el hotel.
La forma en que se terminará el trabajo en relación con el estado de su estancia en Suiza no se conoce exactamente, ya que su tema está en proceso, transmite albinfo.ch. Pero, según los responsables y expertos sobre el terreno, es casi seguro que no puede ser expulsado de Suiza, respectivamente, para ser repatriado a donde vino.











