Muslims in Aracan are facing silent genocide

Miles de musulmanes del estado occidental de Myanmar, aracan, continúan dejando sus hogares debido a la masacre contra ellos por el gobierno de Myanmar y los monjes budistas, la Agencia Anadolu transmitió. Miles de civiles afectados por el pánico siguen huyendo de la violencia del Ejército de Myanmar en Aran hacia la frontera de Bangladesh, incluidos cientos de heridos. [...]
Miles de musulmanes del estado occidental de Myanmar, aracan, continúan dejando sus hogares debido a la masacre contra ellos por el gobierno de Myanmar y los monjes budistas, la Agencia Anadolu transmitió.
Miles de civiles afectados por el pánico siguen huyendo de la violencia del Ejército de Myanmar en Aran hacia la frontera de Bangladesh, incluidos cientos de heridos.
The State Council Office stressed that deadly attacks at border sites in the western Syrian state erupted Friday, leaving a soldier, 10 police officers, an immigration official and 77 militants dead.
However, media reports later revealed that Myanmar's security forces used excessive force and displaced thousands of Muslim villagers Roggya, destroying houses with mortars and other weapons.
La portavoz del Consejo Europeo para los Musulmanes, Roingaya, Anita Schug, dijo ayer en Ginebra que entre dos y tres mil musulmanes fueron asesinados en los ataques del Ejército de Myanmar en Aracan, así como en los últimos tres días.
Para AA, destacando que <x0 confianzain Arakan se enfrenta a un genocidio silencioso realizadox1⁄4, dijo que las recientes masacres del ejército contra los musulmanes en Aracan son varias veces más grandes que las de 2012 y el pasado octubre.
Esta región ha estado enfrentando crecientes tensiones entre su población budista y musulmana desde el estallido de violencia en 2012.
Por el contrario, los musulmanes arakan perdieron sus derechos de ciudadanía en Myanmar a través de una ley aprobada en 1982, contando como un pueblo. Son considerados los más perseguidos de la ONU Pakica, enfrentándose a la violencia y a la discriminación jurídica, económica y social.
They faced massive violence following last October's attacks on three border stations, where eight police officers died.












