La pobreza de informar a 350 millones de niños sin acceso a Internet

Ser pobre significa no tener suficiente comida, ropa y otras necesidades. Pero ahora U n NICEF, la suborganización de derechos humanos de la ONU, ha ampliado la noción de pobreza. Pobres, según U NICEF también es el que no tiene acceso al mundo digital. Jóvenes sin acceso [...]
Ser pobre significa no tener suficiente comida, ropa y otras necesidades. Pero ahora U n NICEF, la suborganización de derechos humanos de la ONU, ha ampliado la noción de pobreza. Pobres, según U NICEF también es el que no tiene acceso al mundo digital.
Los jóvenes sin acceso a Internet son grandes perdedores, destacados en un estudio de U. NICEF publicó a principios de esta semana en Nueva York. Según el informe, Internet ha cambiado drásticamente el crecimiento de los niños y jóvenes, escribe el periódico alemán.
Muchos niños pueden evitar la falta de educación y pobreza a través de Internet. Al mismo tiempo, la digitalización está endureciendo la desigualdad. Los niños de la familia son muy pobres. Desde el universo digital hay 346 millones de jóvenes en países en desarrollo o países pobres.
Es el 29 por ciento de todos los jóvenes de todo el mundo. En África tres de cada cinco jóvenes de entre 15 y 24 años están fuera de línea. En Europa esta proporción es de 1 a 25. 56 por ciento de todos los sitios web están en inglés, por lo que los jóvenes que no aprenden inglés a menudo no entienden su contenido.
El interés en el conocimiento es similar a la mayoría de los niños, pero la oportunidad de acceder a Internet no es la misma. Para W estudio Los NICEF también han observado la intensidad del uso de Internet por los jóvenes en los países industrializados. Muchos jóvenes usan el teléfono inteligente hasta 150 veces al día. Algunos jóvenes cada mes publican hasta 4 mil mensajes que significan cada 6 a 7 minutos si tomamos tiempo para dormir.
En los países digitalizados los padres están preocupados por la salud de los niños. Wise telephones have developed a special culture in the children's room, and parents have difficulty controlling it.












